lunes, 18 de noviembre de 2013

ENSAYO ARGUMENTATIVO



LA CULPA NO ES SOLO DE ELLOS.


La mujer se ha caracterizado por su nobleza, amor, delicadeza en sus movimientos, paciencia y sensibilidad; sin embargo, esto ha sido contraproducente para el género femenino, pues dichas virtudes se tomaron como símbolo de debilidad,  tristemente a diario muchas mujeres son objeto de discriminación de una u otra forma, por ejemplo en una empresa contratan a un hombre y a una mujer para ejercer un cargo en igualdad de responsabilidades y cumplimiento de horario; pero a pesar de trabajar en condiciones similares, el salario no es el mismo. Por otro lado la mujer con mucho esfuerzo ha logrado actualmente poder desempeñarse en cargos públicos, pero si se mira décadas atrás, esta ni siquiera podía ejercer el derecho al voto.

Lo mencionado anteriormente es tan solo el abre bocas de una discriminación que no es de hoy en día, por el contrario, tiene una historia larga y dolorosa donde su principal víctima ha sido la mujer. Afortunadamente la mayoría de las mujeres en Colombia con arduo trabajo, ha logrado desligarse del yugo de la imposición ejercida por el hombre. Se vive el momento donde la voz de la mujer es escuchada, muchas leyes han sido creadas en beneficio de la misma como una forma de respaldarle cuando se presentan situaciones donde ella es vulnerada.

Como suele ser normal, todo acto tiene una consecuencia y la discriminación que ha vivido la mujer es en parte lo que se sembró en un pasado. Quizá muchas dirían ¿es acaso la mujer la culpable de todos los males de la sociedad? Se escucha algo injusto, pero lo que si es cierto es que la mujer ha contribuido  en gran parte a que el hombre la menosprecie y le considere como el género débil. Ahora ¿De qué forma la mujer es culpable del machismo?

Entiéndase como machismo según La Real Academia Española (RAE) como “la actitud de prepotencia de los hombres respecto de las mujeres. Se trata de un conjunto de prácticas, comportamientos y dichos que resultan ofensivos contra el género femenino”[1] Por varias décadas las mujeres han vivido bajo esta sombra. Pero la pregunta es ¿Quiénes son las encargadas de la formación de los hijos? La respuesta es más que obvia, esta tarea ha sido asignada a la mujer. Ahora, ¡Cómo es posible¡ que el género femenino con toda la autoridad que le ha sido dado sea la principal autora de fortalecer el machismo en sus propios hijos.

La periodista Guadalupe López García manifiesta lo siguiente “somos las que educamos a los hijos, siempre estamos con ellos y ellas. Nosotras mismas les decimos que no hagan quehacer, les lavamos, les planchamos, les servimos de comer. También somos culpables de la abnegación de las mujeres porque a ellas las ponemos a cocinar, a atender a sus hermanos y a aguantarse los futuros golpes que les lleguen a propinar sus novios o parejas”[2] Se evidencia claramente con ejemplos de la cotidianidad la forma en como las mujeres han alimentado año tras año el machismo.


Es tiempo de romper con lo que se ha enseñado e impartir una educación equitativa sin tener en cuenta el sexo, disfrutemos de la libertad que en este momento gozamos, de tener hijos, casarnos con la persona que elijamos, estudiar y desempeñarnos en el campo que deseemos y respetémonos entre mujeres, cuando hablemos de algunas de ellas hagámoslo para edificar y no para destruir porque lo único que se logra con la crítica destructiva es degradar nuestro propio género.




 



[1] Graham, G. (2005). Behaviorism. In E. N. Zalta (Ed.), The Stanford encyclopedia of philosophy (Fall 2007 ed.). Retrieved from
[2] López G. (2013) México, ciclo de conferencias “entre mujeres insurgentes y revolucionarias”

ARTÍCULO CIENTÍFICO.



ANÁLISIS SOCIOLÓGICO DE LOS FACTORES SOCIOCULTURALES DESENCADENANTES DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN LAS RELACIONES DE PAREJA



Manuel Cabrera Espinosa. Sociólogo, Doctor por la Universidad de Granada.

Enfermero especialista en Enfermería de Salud Mental.




El marco teórico utilizado lo configuran, de una parte, la teoría feminista y los Estudios de mujeres; el feminismo surge como un movimiento social y político de transformación de las relaciones de poder entre hombres y mujeres, su aportación es necesaria en una tesis como ésta. Y de otra parte, la fenomenología constructivista, recordemos que nuestro análisis se basa en experiencias personales, al adentrarnos en la descripción  la interpretación de la experiencia por la que han pasado un grupo de hombres, que han sido encerrados por violar el orden social, a través del ejercicio de la violencia de género. Sin embargo, este mismo orden social, para el constructivismo, no forma parte de la “naturaleza de las cosas” y no puede derivar de las “leyes de la naturaleza”.


Existe solamente como producto de la actividad humana. Nos interesa ahondaren esta dialéctica humana constructor versus construido para determinar aquellosfactores socioculturales que han podido influir en la construcción y asimilación deunas específicas zonas de conocimiento socialmente objetivado, tanto en el sentido cognoscitivo como en el sentido más amplio de normas, valores e incluso emociones. Factores, todos ellos, que han favorecido la implantación de la violencia de género como modo de relación entre personas de distinto sexo.


En cuanto a la metodología, apuntar primeramente que el método o los métodos,son modos más o menos acertados con los que el investigador pretende reducir ladistancia entre sujeto y objeto, entre acción y contemplación. Nuestro objetivo, en esta investigación, está centrado en la comprensión más que en la explicación de la violencia de género; el método que mejor se adapta a la comprensión de la realidad sociocultural de las personas es sin duda la perspectiva cualitativa.


Hemos desarrollado un estudio cualitativo fenomenológico. Consistente en larealización de relatos de vida a 18 hombres que en el momento de la investigación se encontraban en prisión por condena firme por violencia de género en las relaciones de pareja. Con el relato de vida captamos las tres dimensiones esenciales que se encuentran en la identidad de toda persona: los deseos y de las angustias del autor del relato, el reflejo de la sociedad a la cual pertenece su autor, y la dinámica existencial que lo caracteriza.



La población de estudio la componen aquellos sujetos que tienen sentencias firmes condenatorias de violencia de género hacia su pareja o ex pareja, y que se encuentren en la actualidad cumpliendo condena en centros penitenciarios de Andalucía. Con esta metodología de selección estamos confiando en el sistema judicial, último garante de la libertad y la inocencia, a la vez conseguimos localizar espacialmente a la población objeto de estudio. Las entrevistas han sido efectuadas desde 6 de enero del 2007 al 30 de junio del 2007. Hemos cumplido un código ético: primeramente una autorización del Ministerio del Interior, la voluntariedad de los sujetos de estudio informándoles previamente de los objetivos y desarrollo de la investigación. Hemos garantizado la intimidad protegida en el artículo 18.1 de la Constitución, y se ha respetado lo previstoen los artículos 4.2.b y 211 del Reglamento Penitenciario.


Con posterioridad, se ha efectuado un análisis de contenido del discurso generado, con la ayuda de un programa de análisis cualitativo asistido por ordenador, en concreto, el Atlas-Ti. Para esta investigación utilizaremos únicamente aquellas partes de nuestro análisis que se centren en la localización y explicación de aquellos factores socioculturales implicados en la aparición de la violencia de género en las relaciones de pareja.


Iniciaremos nuestro análisis con una somera descripción biográfica de nuestros entrevistados. Nos encontramos ante un grupo compuesto por 18 varones con edades comprendidas entre los 23 y los 70 años. La edad media es de 41,2 años, existiendo una concentración de sujetos alrededor de la misma, así el 41,2% de ellos tiene una edad comprendida entre 40 y 50 años. Sólo un entrevistado había estado en prisión anteriormente por violencia de género, aunque dos lo habían estado por otras causas.En 12 casos la violencia había sido contra la pareja con la que convivían, en los otros 6 lo fue contra su ex pareja.


Las expresiones que más emplean para referirse a su infancia son aquellas que manifiestan una situación de normalidad.Esta normalidad aparece en 15 de los 18 entrevistados. Sin embargo, a medida que surge el discurso, aparecen situaciones que, para nosotros, nada tienen que ver con la normalidad. Afloran expresiones y circunstancias duras y adversas, cuando no de maltrato. Intentando cuantificar la diferencia de expresiones asociadas a la masculinidad en relación con las de la feminidad, hemos realizado un recuento de ambos tipos de conceptos. Los resultados obtenidos sonabrumadores: en la búsqueda de aquellas palabras relacionadas con la masculinidad nos aparecen 108 entradas, frente a las 6 entradas encontradas en la búsqueda delos vocablos relacionados, en nuestra sociedad, con la feminidad (gráfico 2). Ante la rotundidad de los datos, podemos aseverar que nos encontramos con unos informantes provenientes mayoritariamente de familias masculinizadas, los cuales manejan un discurso donde la masculinidad es la norma y la feminidad la excepción. En cuanto a la dinámica familiar, aparecen unas relaciones familiares muy jerarquizadas con distintos roles por sexo, en las que el padre representa la autoridad y el orden, al encontrarse investido de todos los derechos. Es el actor activo de la unidad familiar. Frente a este padre activo surge la escondida, pasiva y sumisa madre que suele llevar las labores del espacio privado.


Nuestros entrevistados, ya desde los inicios de su proceso de socialización en el núcleo familiar han iniciado el aprendizaje de la hombría, o lo que es lo mismo, la capacidad de trabajar para la familia, de gestionar el poder, de dominar a otros seres humanos, y en último término la posibilidad de utilizar la violencia como mecanismo para conseguir los fines. Manifiestamente encontramos unas bases sociales o culturales que normalizan la superioridad masculina, e incluso el uso de la violencia para mantener esta superioridad del hombre sobre la mujer. Nuestros entrevistados creen firmemente en unos principios en los que la superioridad del hombre, y la necesidad de controlar a la mujer son la norma. Por tanto podemos afirmar que el maltrato tiene una funcionalidad. El acto agresivo es, en realidad, un acto de control más que de odio. Los malos tratos que sufren las mujeres no son más que la expresión extrema del poder que la sociedad patriarcal ha otorgado al hombre para corregir posibles desviaciones de su mujer, que puedan limitar su absoluto dominio.



CONCLUSIONES


La violencia y discriminación a la que es sometida la mujer en las relaciones de pareja, no es un acto individual de agresión; es una manifestación de la violencia y discriminación que sufre la mujer en todos los niveles y todos los órdenes de nuestra sociedad patriarcal, estamos ante un problema estructural y no tanto coyuntural. La violencia de género no es un hecho aislado, muy al contrario, son formas de relacionarse y modos de resolver las diferencias. Además, el maltrato tiene una funcionalidad, éste sirve a unos objetivos y consigue un propósito: mantener una unidad familiar dentro de la cual, la mujer es controlada y el hombre mantiene todo el poder.


Nuestro grupo de maltratadores proviene de familias altamente masculinizadas. Esta fuerte masculinización tiene una potente influencia en el proceso de socialización. Son unidades familiares en las que los atributos relativos a la hombría y la masculinidad tienen mayores posibilidades de hacerse visibles y desarrollarse; mientras que la feminidad, se encuentra prácticamente invisibilidad. La competencia y la lucha han sido actitudes permitidas y aceptadas como normales; frente a la expresión de sentimientos que se encuentra ausente.


Crecer y socializarse en un ambiente de maltrato, predispone al sujeto al ejercicio de la violencia en la edad adulta. Sin embargo, este axioma lo que no define es quién será el objeto de la violencia. Nosotros encontramos que la propia configuración familiar será un predictor importante de esta cuestión. Niños que crecen en ambientes de violencia masculinizados tenderán a ejercer la violencia en la edad adulta sobre la mujer, sobre lo femenino. Por el contrario, en familias fuertemente feminizadas la visibilización de los efectos del maltrato sobre la mujer se dan con más facilidad. Esta circunstancia facilitará que el niño desplace el objetivo de su futura violencia, si la hubiera, hacia otros elementos distintos del femenino; como, por ejemplo, la propia sociedad.


Aparece en nuestros informantes una constante deformación de su propia percepción y de la percepción de su pareja, además esta deformación está en la línea de los potentes estereotipos que existen en una sociedad eminentemente patriarcal respecto al hombre y a la mujer.


La educación se tiene que convertir en uno de los factores esenciales en la difícil y larga lucha contra la violencia de género en las relaciones de pareja. Si detrás de la violencia de género existen potentes factores sociales y culturales, es precisamente poniendo en duda esta forma cultural denominada patriarcado y buscando una educación en la igualdad de las personas, independientemente de su sexo, donde se encontrará una vía para solucionar el problema.


COMENTARIO 
En este artículo científico se evidencia claramente que los investigadores expusieron con gran claridad los resultados obtenidos sobre su estudio, de igual forma dar a conocer unas conclusiones las cuales buscan dar respuesta del ¿Por qué? se da una actitud de agresividad y dominio hacía   la mujer por parte de los agresores.

INFORME EXPOSITIVO



En países ubicados en el continente de África, muchas mujeres son sometidas a la mutilación de sus genitales a pesar de no estar de acuerdo con el acto, pesa más la presión social sobre ellas que su propia integridad como ser humano. Este procedimiento en la mayoría de los lugares donde se aplica, se realiza sin cuidados quirúrgicos, aquí hay una palpable realidad de la violación de los derechos humanos contra la mujer. En países como Egipto esta cirugía es practicada por médicos, a diferencia de las comunidades rurales que la realizan personas según sus ritos y tradiciones.

Al ver el trasfondo de estos rituales, es evidente la carencia de razones lógicas que sustentan este procedimiento. La mayoría de las mujeres que son sometidas a la mutilación de sus genitales oscilan entre la lactancia y los quince años de edad, esporádicamente es aplicada a las mujeres adultas, ahora quienes llevan a cabo este acto no tienen conocimiento de esterilizar las herramientas que son utilizadas para realizar el cometido.

Esta práctica se realiza como símbolo de castidad y forma de preparación para cuando la mujer llega al matrimonio. El hecho del que tener relaciones sexuales sea doloroso es una forma de evitar las relaciones prematrimoniales e infidelidad hacía el cónyuge. Hay diferentes formas de mutilación, entre ellas encontramos: La clitoridectomia,, la excisión o infibulación.

Estas clases de procedimiento no aportan ningún beneficio a la mujer, todo lo contrario, le ocasiona un gran daño según artículos realizados por la Organización Mundial de la Salud. Manifiesta que este tipo de cirugías traen complicaciones inmediatas como: dolor intenso, hemorragias, sepsis, retención de orina, llagas abiertas en la región genital y lesiones de los tejidos genitales vecinos.

En algunos de estos lugares a pesar de contar  con leyes que prohíben la práctica mencionada, manifiestan que la solución es hacer visible el rechazo a la mutilación que tienen las personas en privado, pues las personas finalmente seden ante la presión social y permiten que esta violación contra la mujer se siga presentando.

viernes, 18 de octubre de 2013

El  Maltrato a La Mujer en La Pareja
---Lic. Renny Yagosesky

Desde que el machismo se instauró en nuestra existencia como ideología “normal” de vida, la mujer ha sido su víctima favorita. Actualmente es usual que miles de  hombres maltraten a sus parejas causándoles  daños  físicos y psicológicos muchas veces irreparables. ¿Qué se oculta tras esta nefasta costumbre?¿Hay escape posible de este juego perverso y destructivo?
El ser humano es típicamente contradictorio y paradójico. Desea paz pero promueve la violencia. Adopta excusas y justificaciones para atentar contra los que considera enemigos, y a veces contra sus valores y sus seres queridos. Esta violencia ya negativa, instalada en el hogar, se torna ya trágica y patológica.
Por normal que pueda parecer los porcentajes latinoamericanos de un 30% de mujeres abusadas casi a diario por sus parejas, debería causarnos asombro y vergüenza. En  su libro "La Esclavitud de la Mujer" Otty Ossa Aristizábal, presenta una visión sobre el maltrato a la mujer, cuyos aspectos esenciales por interesantes y aleccionadores, he querido compartirlos.
Para el autor, la mujer abusada vive en toda clase social profesión u oficio, nivel intelectual, religión o estado civil. Es un hecho que miles de hogares ocultan episodios violentos en  un clima de silencio cómplice y aterrador. Mientras usted lee este escrito, muchas  mujeres están padeciendo el horror del maltrato sin posibilidad fácil de escapar de ello.
Conceptualmente, puede decirse que una mujer abusada es aquella que sufre maltrato intencional  de orden emocional, físico, moral o sexual, ocasionado por el hombre con quien mantiene un vínculo  íntimo. Tal abuso puede manifestarse de muchas formas, entre las que destacan: Pellizcándola, dándole cachetadas, empujándola, pateándola;  resaltando algún defecto físico, etiquetándola como fea, gorda, ignorante o torpe; halándole el cabello, apretándola por el cuello, limitándole el acceso al dinero, impidiéndole trabajar, abandonándola en lugares desconocidos o peligrosos, negándole ayuda  cuando ella la necesita, ignorándola e incomunicándose. Asimismo, gritándole frente a los hijos u otras personas, burlándose de ella, contándole descaradamente detalles sobre sus aventuras sexuales, comparándola negativamente con otras mujeres, atacando su origen y sus familiares, negándole lo que necesita, celándola, ahuyentando sus amistades y aislándola de los demás. También  la abusa, obligándola a vestirse y comportarse diferente a como ella quiere, haciéndole gestos descalificadotes, amenazando con matarla, negándose a escucharla y a valorar sus sentimientos, obligándola a tener sexo en contra de su voluntad, destruyendo su ropa, objetos y enceres preferidos, ensuciando lo que ella limpió, invadiendo y anulando  su pasado y su privacidad.
Unas que no encajan en esta categoría de abusadas, son aquellas mujeres para quienes el  maltrato  físico  implica goce sexual, tal como sucede en llamadas relaciones  “sadomasoquistas".
Las causas por  las  que  un  hombre maltrata  a su pareja se relacionan con la  baja autoestima del  agresor, quien oculta su vulnerabilidad emocional, sus frustraciones do e inseguridades, el temor a la soledad del abandono, la pérdida de  control y poder en la relación, y la dependencia emocional hacia ella.
Intenta repetir el guión cultural machista de que las mujeres "deben" obedecer al hombre; que a veces hay que pegarles para que entiendan; y los hombres son así duros y prácticos.
Muchos abusadores de mujeres tuvieron padres agresores y muchas víctimas vieron victimizadas a sus madres y otras mujeres de su familia, por lo que ambos son víctimas y a la vez responsables que requieren ayuda psicológica y con una urgencia mayor si exito presencia de uso y abuso de drogas.
Luego de dejar sentado que todo acto violento debe ser evitado y condenado, salvo el derivado de la supervivencia y la legítima y justificada violencia, debe decirse que algunas mujeres adoptan conductas provocadoras que degeneran en una reactividad explosiva de sus maridos, y producen un circuito de violencia atrapante.
Las  consecuencias de la agresión que sufren tantas mujeres son múltiples y devastadoras:  Desgaste físico, pérdida de la autoestima, apatía, desesperación, depresión, resignación, enfermedades nerviosas, estomacales, anemia , dolores de cabeza, fracturas y otras lesiones. Un poco más allá, pensamientos de homicidio o suicidio, todo esto sin contar los daños  y traumas que  se producen en los  hijos  y que afectarán su vida adulta.

RESUMEN



Actualmente un porcentaje del 30% de las mujeres en Latinoamérica son maltratadas por sus parejas diariamente; sin embargo en una sociedad machista como la nuestra no es algo sorprendente este dato. A continuación se mencionaran algunos puntos de vista que expone Otty Ossa Aristizabal en su libro "La esclavitud de la mujer" donde trata aspectos relevantes sobre el maltrato hacia la mujer.

El abuso hacía la mujer se presentan en todas las clases sociales, religiones y lugares de trabajo, aunque parezca increíble muchas mujeres son vulneradas emocional, física y sexualmente por su pareja. Este maltrato se presenta de diferentes maneras, a nivel general se encuentran: las  malas palabras, etiquetas que resaltan los defectos, relaciones sexuales en contra de su voluntad, maltrato físico, entre un sin número de acciones que están inmersas y contribuyen a este agravio. Lo mencionado anteriormente se ha alimentado gracias al silencio, fomentado por el temor de denunciar dichas ofensas.
Cabe destacar que las mujeres que son maltratadas en una relación sexual, donde implica un placer sexual, no se encuentra calificado como maltrato sino relaciones sadomasoquistas.
Pero al mirar el trasfondo del comportamiento de un hombre cuando maltrata a una  mujer, se puede concluir que el mencionado es también una víctima que necesita ayuda psicológica, puesto que esta conducta es una forma de camuflar la baja autoestima, frustraciones e inseguridad, que lo conlleva a maltratar al género femenino que en parte es un poco más vulnerable, mostrando de esta manera la superioridad de que es él quien tiene el control.
 Ninguna clase de maltrato es justificada, exento cuando se atenta contra la integridad der ser, por ende se debe velar por el respeto de la persona ya que trae funestas consecuencias como: la baja autoestima, depresión, desespero a tal punto que puede llevar al suicidio, esto sin contar el daño causado a los niños que tristemente deben vivir el que maltraten a su progenitora.


Te doy mis ojos

te doy mis ojos

Te doy mis ojos

Película española grabada en el año 2003, obtuvo 7 estatuillas en la XVIII edición de los premios Goya por: mejor dirección, mejor interpretación femenina con la protagonista Laira Marull, mejor interpretación masculina con el protagonista: Luis Tosar, mejor interpretación de reparto Candela Peña, mejor guion original a cargo de Iciar Bollain y Alicia Luna, mejor sonido a cargo de Valiño, Pino, Crespo y Gutierrez.
Esta historia muestra la realidad de muchas de las mujeres que viven bajo un maltrato por parte de su pareja. Pîlar, quien se conoce con Antonio, al empezar a tratarse los dos obtienen una afinidad increíble debido a algo que tienen en común “El ser maltratados”. Tras nueve años de matrimonio Pilar toma la decisión de escapar con su hijo Juan de la presencia de Antonio, quien día tras día le ha maltratado. En esta historia no es muy relevante el maltrato físico, se evidencia con mayor fuerza el maltrato emocional. Antonio por su puesto busca a Pilar hacerla regresar, pues afirma amarla como a nadie en el mundo.

Personalmente veo que ante una difícil situación como la mencionada en la película lo peor que se puede hacer es soportar, esto quizá como una consecuencia de un gran temor y baja autoestima como personas. El ocultar una situación de esta magnitud degrada la integridad del ser y puede llevar a consecuencias irremediables.

Hasta donde hemos llegado

Actualmente, en lugares del Oriente, la mujer se encuentra en una sumisión total frente al hombre, si la mujer no hace lo que su cónyuge le indique. Este, tiene todo el derecho de reprenderla a su antojo y se encuentra sustentado en el Corán 4:34 "Amonestad aquellas de quienes temáis que se revelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles"...? Que Dios justo estaría contento con estas injusticias? ?Acaso es la mejor manera de reprender? Ellos llaman una rebelión cuando la mujer lo único que pide a gritos es respeto, amor y comprensión. En los siguientes párrafos se analizaran las diferentes maneras de discriminación al género femenino.

La mujer ha sufrido diferentes clases de maltrato y en la mayoría de los casos, ha sido por parte de su cónyuge. Cuando se hace mención al maltrato, no solo se debe tener en cuenta el maltrato físico, se debe hacer referencia también al maltrato psicológico; aunque parezca difícil de creer, este último puede causar fatales daños en la vida de una mujer. Quizá, un golpe en el cuerpo en unos cuanto días desaparecerá, pero, las malas palabras quedan grabadas en la mente, alma y corazón.

Encontramos que el nivel de discriminación no se da de la misma manera en todos los lugares. Se evidencia que el maltrato contra la mujer es más relevante en los países del medio Oriente. Mientras en Colombia a una niña de nueve años se le motiva a estudiar, jugar, practicar un deporte y en la mayoría de los casos se le prohíbe tener novio, en países como Pakistán a las niñas de esta misma edad son obligadas a contraer matrimonio con hombres mucho mayores que ellas.

A raíz del maltrato al género femenino a través de los años, surgió el feminismo, el cual fue un movimiento que surge en el año 1789 en Europa Occidental y Norteamérica, en esta etapa la mujer asumió un papel laboral y debía seguir a cargo de las obligaciones del hogar y del cuidado de los hijos y esposo. A pesar de estar aportando en ese momento económicamente el hombre seguía gobernando sobre el género femenino.


Finalmente se deben tomar medidas sociales, políticas y penales para la protección de la mujer pues como lo manifestó la directora del despacho del Instituto Nacional de la Mujer, Judith López Guevara "el gran logro es un nuevo código penal con total enfoque de género, redactado con un lenguaje no sexista, que tipifique el fenocidio como delito, contribuiría a la  erradicación de la violencia contra la mujer".

lunes, 26 de agosto de 2013

Discriminación de la mujer

En el mundo entero el 8 de Marzo los almacenes se ven bastante atareados  debido al comercio propinado por el día de la mujer. Bien llamado así puesto que este día se volvió un negocio y en el transcurrir de los días no se evidencia el respeto hacía la misma en la sociedad.
Lo anterior se puede corroborar a través de la historia, pues múltiples estudios han demostrado que la mujer ha sido discriminada desde el comienzo de la humanidad. Con base a la biblia se llega a la respuesta del ¿Por qué? La mujer ha vivido tantos años bajo el dominio del hombre. En Génesis, el primer libro de la biblia en su capítulo III, cuenta un pequeño resumen acerca de la desobediencia del hombre y la mujer en el jardín del Edén. Estos dos personajes fueron los primeros habitantes humanos del planeta tierra, ellos lo tenían todo, incluyendo una verdadera comunión con Dios. El creador solo les pidió  a cambio amor y obediencia, sin embargo Adán y Eva desacataron el primer mandamiento,  el cual era no comer del fruto del árbol de la ciencia del bien y el mal.
Ellos fueron engañados por el diablo, un ángel caído, el cual incitó a Eva para que comiera del fruto, Eva no solo comió sino que posteriormente le ofreció a su esposo Adán, el cual también lo ingirió. Ahora bien, todo acto conlleva a una consecuencia y ésta no era la excepción. Adán y Eva fueron castigados por Dios. En Génesis 3:16  menciona el castigo que recibió Eva “…..tu deseo será para tu marido y él se ensoñará de ti”[1]. Claramente en este versículo se evidencia cómo desde ese momento la mujer pierde su autonomía, quedando sujeta al hombre. Pero todo ha llegado a un extremo y ese sujetarse se ha interpretado de forma equivoca y el hombre siglo tras siglo ha venido abusando de dicha autoridad.  
En realidad hasta hace muy poco se tiene en cuenta a la mujer y para llegar a lo que se ha logrado se ha tenido que atravesar un camino bastante angosto y difícil. El género femenino por muchos años ha tenido que callar y bajar la cabeza frente a difíciles situaciones donde sus derechos han sido vulnerados.  Hoy en día las personas se  asustan con las cifras que muestran los estudios acerca de la violencia contra la mujer, pero en realidad la violencia contra la mujer ha existido siempre y quizá en la antigüedad era mucho más difícil denunciar estos abusos y no era tan común escucharlos, actualmente la tecnología hace posible enterarse con mayor facilidad de estas injusticias.
Cuando hablamos de violencia hacía la mujer, no solo podemos referirnos a la física, haciendo alusión a golpes y abuso sexual sino que también debemos platicar de la psicológica que puede causar aún más daño que la mencionada primeramente. El artículo 5 de la  Ley Nacional 26.485 de Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, define a la violencia psicológica como aquella que “causa daño emocional y disminución de la autoestima o perjudica y perturba el pleno desarrollo personal o que busca degradar o controlar sus acciones, comportamientos, creencias y decisiones, mediante amenaza, acoso, hostigamiento, restricción, humillación, deshonra, descrédito, manipulación o aislamiento. Incluye también la culpabilización, vigilancia constante, exigencia de obediencia o sumisión, coerción verbal, persecución, insulto, indiferencia, abandono, celos excesivos, chantaje, ridiculización, explotación y limitación del derecho de circulación o cualquier otro medio que cause perjuicio a su salud psicológica y a la autodeterminación”.[2]

Esto acontece a nivel mundial, pero al mencionar un poco de aquellos lugares donde la mujer continúa en degradación absoluta y se le ve como un objeto de satisfacción sexual y  útil  para traer hijos al mundo. En países como Asia y África las niñas son sometidas a procedimientos quirúrgicos en sus órganos genitales sin obtener beneficio alguna, al contrario, varias niñas mueren en dichas prácticas debido a la falta de higiene en dicha operación.
Si se estudian las razones por las cuales se lleva a cabo este acto, se concluyen que las respaldan creencias culturales, sociales y religiosas a pesar de que bíblicamente en ningún apartado de la biblia mencione que se debe llevar a cabo este acto, ellos sustentan que se debe realizar para que la promiscuidad en la mujer no se lleve a cabo. ¿Habrá o no violación de derechos contra la mujer?

 A raíz de todos estos acontecimientos se ve que la mujer ha tomado acciones para hacerse notar dentro de esta sociedad, aproximadamente en el siglo XIX surge el movimiento feminista, el cual está en contra de la discriminación femenina y busca hacer respetar los derechos de la mujer.
Estas ideas tuvieron acogida a través del tiempo en países desarrollados, pero el afán de la mujer por liberarse del yugo que por años la tuvo sometida se fue al extremo: El libertinaje, igualándose con el hombre en la parte sexual lo cual ha llevado a la degradación de la mujer. Cuando Dios creó a la mujer lo hizo para complementar al hombre, por lo tanto ella se debe caracterizar por su prudencia, calidez, delicadeza, virtudes y sabiduría para desempeñarse en los diferentes campos de su vida mostrándose como ser idóneo para llevar a cabo cada una de las tareas que le son asignadas.
¿Qué sería de esta sociedad sin la mujer? ¿Sin la sensatez y paciencia que la caracteriza? Aquella a la que Dios  utiliza como instrumento perfecto para traer a una persona al mundo y que lucha con ferviente amor en el papel que debe desempeñar dentro de una familia, núcleo principal de una sociedad, corresponde valorar y dar méritos al papel tan importante que desempeña y que la mayoría de las veces por no decir siempre no le es reconocido.

                                        





[1] VALERA, Cipriano. Texto bíblico Reina Valera. Sociedades bíblicas en América Látina, 1960, p. 5.
[2]CORDERO, Ana. Claves para reconocer la violencia psicológica. Buenos Aires, Agosto de 2013, referenciado enhttp://www.docsalud.com/articulo/3541/claves-para-reconocer-la-violencia-psicol%C3%B3gica