viernes, 18 de octubre de 2013

El  Maltrato a La Mujer en La Pareja
---Lic. Renny Yagosesky

Desde que el machismo se instauró en nuestra existencia como ideología “normal” de vida, la mujer ha sido su víctima favorita. Actualmente es usual que miles de  hombres maltraten a sus parejas causándoles  daños  físicos y psicológicos muchas veces irreparables. ¿Qué se oculta tras esta nefasta costumbre?¿Hay escape posible de este juego perverso y destructivo?
El ser humano es típicamente contradictorio y paradójico. Desea paz pero promueve la violencia. Adopta excusas y justificaciones para atentar contra los que considera enemigos, y a veces contra sus valores y sus seres queridos. Esta violencia ya negativa, instalada en el hogar, se torna ya trágica y patológica.
Por normal que pueda parecer los porcentajes latinoamericanos de un 30% de mujeres abusadas casi a diario por sus parejas, debería causarnos asombro y vergüenza. En  su libro "La Esclavitud de la Mujer" Otty Ossa Aristizábal, presenta una visión sobre el maltrato a la mujer, cuyos aspectos esenciales por interesantes y aleccionadores, he querido compartirlos.
Para el autor, la mujer abusada vive en toda clase social profesión u oficio, nivel intelectual, religión o estado civil. Es un hecho que miles de hogares ocultan episodios violentos en  un clima de silencio cómplice y aterrador. Mientras usted lee este escrito, muchas  mujeres están padeciendo el horror del maltrato sin posibilidad fácil de escapar de ello.
Conceptualmente, puede decirse que una mujer abusada es aquella que sufre maltrato intencional  de orden emocional, físico, moral o sexual, ocasionado por el hombre con quien mantiene un vínculo  íntimo. Tal abuso puede manifestarse de muchas formas, entre las que destacan: Pellizcándola, dándole cachetadas, empujándola, pateándola;  resaltando algún defecto físico, etiquetándola como fea, gorda, ignorante o torpe; halándole el cabello, apretándola por el cuello, limitándole el acceso al dinero, impidiéndole trabajar, abandonándola en lugares desconocidos o peligrosos, negándole ayuda  cuando ella la necesita, ignorándola e incomunicándose. Asimismo, gritándole frente a los hijos u otras personas, burlándose de ella, contándole descaradamente detalles sobre sus aventuras sexuales, comparándola negativamente con otras mujeres, atacando su origen y sus familiares, negándole lo que necesita, celándola, ahuyentando sus amistades y aislándola de los demás. También  la abusa, obligándola a vestirse y comportarse diferente a como ella quiere, haciéndole gestos descalificadotes, amenazando con matarla, negándose a escucharla y a valorar sus sentimientos, obligándola a tener sexo en contra de su voluntad, destruyendo su ropa, objetos y enceres preferidos, ensuciando lo que ella limpió, invadiendo y anulando  su pasado y su privacidad.
Unas que no encajan en esta categoría de abusadas, son aquellas mujeres para quienes el  maltrato  físico  implica goce sexual, tal como sucede en llamadas relaciones  “sadomasoquistas".
Las causas por  las  que  un  hombre maltrata  a su pareja se relacionan con la  baja autoestima del  agresor, quien oculta su vulnerabilidad emocional, sus frustraciones do e inseguridades, el temor a la soledad del abandono, la pérdida de  control y poder en la relación, y la dependencia emocional hacia ella.
Intenta repetir el guión cultural machista de que las mujeres "deben" obedecer al hombre; que a veces hay que pegarles para que entiendan; y los hombres son así duros y prácticos.
Muchos abusadores de mujeres tuvieron padres agresores y muchas víctimas vieron victimizadas a sus madres y otras mujeres de su familia, por lo que ambos son víctimas y a la vez responsables que requieren ayuda psicológica y con una urgencia mayor si exito presencia de uso y abuso de drogas.
Luego de dejar sentado que todo acto violento debe ser evitado y condenado, salvo el derivado de la supervivencia y la legítima y justificada violencia, debe decirse que algunas mujeres adoptan conductas provocadoras que degeneran en una reactividad explosiva de sus maridos, y producen un circuito de violencia atrapante.
Las  consecuencias de la agresión que sufren tantas mujeres son múltiples y devastadoras:  Desgaste físico, pérdida de la autoestima, apatía, desesperación, depresión, resignación, enfermedades nerviosas, estomacales, anemia , dolores de cabeza, fracturas y otras lesiones. Un poco más allá, pensamientos de homicidio o suicidio, todo esto sin contar los daños  y traumas que  se producen en los  hijos  y que afectarán su vida adulta.

RESUMEN



Actualmente un porcentaje del 30% de las mujeres en Latinoamérica son maltratadas por sus parejas diariamente; sin embargo en una sociedad machista como la nuestra no es algo sorprendente este dato. A continuación se mencionaran algunos puntos de vista que expone Otty Ossa Aristizabal en su libro "La esclavitud de la mujer" donde trata aspectos relevantes sobre el maltrato hacia la mujer.

El abuso hacía la mujer se presentan en todas las clases sociales, religiones y lugares de trabajo, aunque parezca increíble muchas mujeres son vulneradas emocional, física y sexualmente por su pareja. Este maltrato se presenta de diferentes maneras, a nivel general se encuentran: las  malas palabras, etiquetas que resaltan los defectos, relaciones sexuales en contra de su voluntad, maltrato físico, entre un sin número de acciones que están inmersas y contribuyen a este agravio. Lo mencionado anteriormente se ha alimentado gracias al silencio, fomentado por el temor de denunciar dichas ofensas.
Cabe destacar que las mujeres que son maltratadas en una relación sexual, donde implica un placer sexual, no se encuentra calificado como maltrato sino relaciones sadomasoquistas.
Pero al mirar el trasfondo del comportamiento de un hombre cuando maltrata a una  mujer, se puede concluir que el mencionado es también una víctima que necesita ayuda psicológica, puesto que esta conducta es una forma de camuflar la baja autoestima, frustraciones e inseguridad, que lo conlleva a maltratar al género femenino que en parte es un poco más vulnerable, mostrando de esta manera la superioridad de que es él quien tiene el control.
 Ninguna clase de maltrato es justificada, exento cuando se atenta contra la integridad der ser, por ende se debe velar por el respeto de la persona ya que trae funestas consecuencias como: la baja autoestima, depresión, desespero a tal punto que puede llevar al suicidio, esto sin contar el daño causado a los niños que tristemente deben vivir el que maltraten a su progenitora.


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