lunes, 18 de noviembre de 2013

ENSAYO ARGUMENTATIVO



LA CULPA NO ES SOLO DE ELLOS.


La mujer se ha caracterizado por su nobleza, amor, delicadeza en sus movimientos, paciencia y sensibilidad; sin embargo, esto ha sido contraproducente para el género femenino, pues dichas virtudes se tomaron como símbolo de debilidad,  tristemente a diario muchas mujeres son objeto de discriminación de una u otra forma, por ejemplo en una empresa contratan a un hombre y a una mujer para ejercer un cargo en igualdad de responsabilidades y cumplimiento de horario; pero a pesar de trabajar en condiciones similares, el salario no es el mismo. Por otro lado la mujer con mucho esfuerzo ha logrado actualmente poder desempeñarse en cargos públicos, pero si se mira décadas atrás, esta ni siquiera podía ejercer el derecho al voto.

Lo mencionado anteriormente es tan solo el abre bocas de una discriminación que no es de hoy en día, por el contrario, tiene una historia larga y dolorosa donde su principal víctima ha sido la mujer. Afortunadamente la mayoría de las mujeres en Colombia con arduo trabajo, ha logrado desligarse del yugo de la imposición ejercida por el hombre. Se vive el momento donde la voz de la mujer es escuchada, muchas leyes han sido creadas en beneficio de la misma como una forma de respaldarle cuando se presentan situaciones donde ella es vulnerada.

Como suele ser normal, todo acto tiene una consecuencia y la discriminación que ha vivido la mujer es en parte lo que se sembró en un pasado. Quizá muchas dirían ¿es acaso la mujer la culpable de todos los males de la sociedad? Se escucha algo injusto, pero lo que si es cierto es que la mujer ha contribuido  en gran parte a que el hombre la menosprecie y le considere como el género débil. Ahora ¿De qué forma la mujer es culpable del machismo?

Entiéndase como machismo según La Real Academia Española (RAE) como “la actitud de prepotencia de los hombres respecto de las mujeres. Se trata de un conjunto de prácticas, comportamientos y dichos que resultan ofensivos contra el género femenino”[1] Por varias décadas las mujeres han vivido bajo esta sombra. Pero la pregunta es ¿Quiénes son las encargadas de la formación de los hijos? La respuesta es más que obvia, esta tarea ha sido asignada a la mujer. Ahora, ¡Cómo es posible¡ que el género femenino con toda la autoridad que le ha sido dado sea la principal autora de fortalecer el machismo en sus propios hijos.

La periodista Guadalupe López García manifiesta lo siguiente “somos las que educamos a los hijos, siempre estamos con ellos y ellas. Nosotras mismas les decimos que no hagan quehacer, les lavamos, les planchamos, les servimos de comer. También somos culpables de la abnegación de las mujeres porque a ellas las ponemos a cocinar, a atender a sus hermanos y a aguantarse los futuros golpes que les lleguen a propinar sus novios o parejas”[2] Se evidencia claramente con ejemplos de la cotidianidad la forma en como las mujeres han alimentado año tras año el machismo.


Es tiempo de romper con lo que se ha enseñado e impartir una educación equitativa sin tener en cuenta el sexo, disfrutemos de la libertad que en este momento gozamos, de tener hijos, casarnos con la persona que elijamos, estudiar y desempeñarnos en el campo que deseemos y respetémonos entre mujeres, cuando hablemos de algunas de ellas hagámoslo para edificar y no para destruir porque lo único que se logra con la crítica destructiva es degradar nuestro propio género.




 



[1] Graham, G. (2005). Behaviorism. In E. N. Zalta (Ed.), The Stanford encyclopedia of philosophy (Fall 2007 ed.). Retrieved from
[2] López G. (2013) México, ciclo de conferencias “entre mujeres insurgentes y revolucionarias”

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